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México: Haciendo visible lo invisible - Marcelina Bautista

México: Haciendo visible lo invisible - Marcelina Bautista

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por IDWFED Última modificación 17/05/2014 00:00
Colaboradores: UN WOMEN
Cuando Marcelina Bautista Bautista dejó su comunidad indígena mixteca en Nochtixtlán, Oaxaca a los 14 años de edad, con tan solo la escuela primaria terminada y sin hablar español no se imaginó que terminaría contribuyendo a la elaboración de la norma internacional para trabajadoras y trabajadores del hogar.

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MÉXICO -

Foto: ONU Mujeres/Rotmi Enciso
Cuando Marcelina Bautista Bautista dejó su comunidad indígena mixteca en Nochtixtlán, Oaxaca a los 14 años de edad, con tan solo la escuela primaria terminada y sin hablar español no se imaginó que terminaría contribuyendo a la elaboración de la norma internacional para trabajadoras y trabajadores del hogar.

Motivada por su experiencia y la de muchas mujeres, Marcelina ha hecho visible lo invisible sobre las condiciones de millones de trabajadoras domésticas que no cuentan con contrato, horarios, prestaciones o seguridad social.

Ha creado un programa único que combina la educación para las y los trabajadores domésticos, sus empleadores y organizaciones de la sociedad civil y en su Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar A. C. (CACEH), fundado en el 2000, imparte información patronal, valorización económica y social de la labor doméstica y derechos sexuales y reproductivos.

Galardonada en México con un Premio Nacional de Derechos Humanos, también es reconocida a nivel regional por su lucha como Coordinadora para América Latina de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar.

¿Cuáles crees que han sido los factores más importantes que han ayudado a que hoy estés dónde estás?

Lo principal ha sido el empoderamiento y las ganas de superación. La injusticia la vi hacía mi misma cuando a los 14 años me podía haber quedado con la primaria en un pueblo sin futuro, y cuando llegué a la Ciudad de México a trabajar como empleada del hogar una actividad desvalorizada socialmente. Cuando cumplí los 17 años, ya había aprendido el español, porque mi lengua materna es el zapoteca; además ya conocía la Ciudad de México y no me quise sentar a llorar por la falta de oportunidad, ni sentirme víctima. Decidí buscar oportunidades y creo que pronto encontré el apoyo de otras mujeres y hombres que fueron claves en mi lucha de hoy.

¿Cuáles fueron los mayores obstáculos que tuviste que enfrentar para lograr llegar donde estás hoy?

Muchas cosas he tenido que pasar; principalmente vencer el miedo y la inseguridad porque yo siempre decía, ‘pero yo soy nadie’. Hoy quizá lo resuma así: me sentía ignorada en un trabajo desvalorizado laboral y socialmente. No hay más que aprender entre cuatro paredes. Se puede salir adelante si cuentas con voluntad y eres consciente de que eres un ser humanos con ilusiones, sueños y que no eres de su propiedad, quizá los maltratos de algunos de mis patronas me hicieron fuerte.

¿Cuéntanos un poco sobre tu infancia, tus ambiciones o deseos y quién te ha influenciado para lograr hasta hoy lo que has logrado?

Fui la tercera de 12 hermanos. La primera murió y la segunda vivió con mi abuela materna, entonces desde muy pequeña ayudé a mi madre a cuidar de mis otros hermanitos. Mi madre siempre sumisa y además de ser ama de casa asumió el trabajo del campo. Viví en un pueblo con mucho machismo y si me hubiera quedado, seguro hubiera sido vendida a un desconocido y sin mí consentimiento.

Esta violencia hacía las mujeres que conocía, o a mis primas – aunque sean los usos y costumbres, no me gustaban, porque mi madre era un reflejo de eso para mí. Un día le dije a mi madre que a mí no me iba a pasar, y aunque esto haya tenido consecuencias en mi vida, yo decidí mi futuro gracias a esas vivencias que experimenté desde muy niña.

A los 9 años quería ser maestra y un tío se rió de mí. A los 15 quería ser abogada pero no pude estudiar por trabajar en casa cuidando niños, entonces poco a poco fui avanzando. Hoy soy conocedora de derecho y defensora también de ello, lo que me hace muy satisfecha por todo lo que aporto a mis compañeras en el mundo laboral.

¿Ser mujer, te ha afectado para lograr avanzar en tu trabajo? ¿De ser así, de qué manera?

Sí, muchas barreras por ser mujer, aún más en los pueblos, simplemente por ser mujer tiene uno más desventajas en todos los ámbitos. Pero yo he tomado las riendas de mi vida desde muy pequeña y si me he equivocado, he aprendido, y por ello hoy agradezco haber decidido hacer algo distinto para salir del maltrato, la discriminación y de la desigualdad y con el sueño de que pronto el trabajo del hogar que realizamos sea reconocido por nuestro gobierno y no nos siga dejando fuera de las leyes, entendiendo así la contribución que hacemos en la sociedad con nuestro trabajo.

¿Cuál crees que es tu mayor contribución a la sociedad?

‘Hacer visible lo invisible’, es el lema de la organización que presido, creo que ese ha sido mi contribución, hacer que el trabajo privado hoy sea público. Hacer visible lo que hacemos las trabajadoras domésticas y que nuestra situación precaria, para que sea un tema que esté en la agenda pública, pero sobre todo ser testimonio de cambio, de que, con lo que uno tiene en las manos, puede llegar a hacer la diferencia.

Considero que también he contribuido en la elaboración de la norma internacional para trabajadoras y trabajadores del hogar, el Convenio 189 y pido que su ratificación sea la contribución de mi gobierno mexicano.

Qué mensaje le daría a las mujeres jóvenes? ¿Qué deberían de aprender de tu experiencia?

Hacer lo que les gusta, tomar sus propias decisiones y escuchar mucho las experiencias de otras y otros, tomando lo que les puede ayudar. Las mujeres líderes han sido mi inspiración, mi homenaje para todas y todos hoy, que han sido clave en mi lucha y mi vida.

¿Qué mensaje le compartirías con el resto de las mujeres y niñas que se sienten inspiradas por tu labor?

¡Mucha fuerza! Como yo, tú quieres un cambio y donde estemos nuestras energías se juntarán para aportar a la paz, a la no violencia, por la dignidad humana y por la esperanza. Gracias por ser otra portadora de esa esperanza de otras mujeres del mundo.

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Source: UN WOMEN

Story Type: News

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